CRÍTICA DE ‘EL INCONSCIENTE OBLIGADO’

Ser joven bien podría equipararse más con el desencanto errático del tropiezo que con la actitud desenfadada del entusiasta, del espontáneo.

Como niños que alcanzan pronto un lenguaje al uso, práctico e imperante, el siguiente paso lo asumo como la cúspide de la experimentación y la búsqueda del propio lenguaje en su más alto grado. Así, concibo este gran vehículo de pensamiento como un socorrido material manipulable a la espera de ser moldeado.

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Experimentar es, por otra parte, la forma que utilizo para aprender los límites necesarios en la combinación (que no pegado) de palabras y elementos del discurso, comprender los entresijos de la sonoridad dentro del verso y decidir con qué y dónde quedarme a vivir una vez establecidas las fronteras exploradas.

Por eso, hace ya dos maravillosos años, me propongo escribir ‘El Inconsciente Obligado’, libro por el que muchos han llegado a conocerme un poco más de cerca y que forma parte de un complejo compendio de poemarios nonatos anteriores a su publicación.

Cercana la fecha de su segunda presentación en Valladolid, comparto esta acertada crítica no sin antes agradecer a Mario Vega (Revista Maremágnum) su propuesta al blog ‘Vallenegro’:

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‘Aunque sus versos no nos resultan exóticos (a estas alturas, ¿Quién no ha leído a Whitman, Ginsberg o Cummings?), en Estados Unidos la poesía lleva un curso muy diferente al nuestro. Quizás sea por su afán de desligarse de Europa, pero durante el siglo XX en el país de los calibanes se fueron alejando de la tradición poética europea hasta llegar a ser algo totalmente distinto. En las últimas décadas, los resultados de la continua experimentación que realizan van llegando paulatinamente a nuestro país, aunque sea de forma tímida, como es el caso de El inconsciente obligado, de Irene Enríquez Pigazo.

Este poemario se inspira en un ejercicio creado por la poeta Maureen Thorson llamado NaPoWriMo, acrónimo de “national poetry writing month”, esto es, “mes nacional de escritura de poesía”. Por alguna razón, en Estados Unidos abril es el mes de la poesía (¿Quizás por la primavera?) Un buen dia, suponemos que a finales de marzo del 2003, Thorson decidio que durante abril iba a escribir un poema cada día y los iba a ir publicando en su blog para hacer honor al mes de la poesía. Este ejercicio de escritura creativa tuvo bastante buena acogida y bastantes personas siguieron el ejemplo. Pasaron los años y el NaPoWriMo comenzó a extenderse más allá de las fronteras de los EEUU, llegando a países como Suecia y España. En 2014, Enríquez Pigazo decidió probar y unirse a esta iniciativa y escribió El inconsciente obligado.

La principal característica de este libro es a la vez su principal virtud y defecto, la espontaneidad. Este libro fue escrito en el transcurso de un mes y se nota. Quizás algunos versos pueden resultar un tanto precipitados, pero eso también les otorga una cierta sinceridad. No son versos adornados o escritos para resultar bellos al ojo, temerosos de que su resultado pueda parecer banal para algunos. No, son versos frescos y despreocupados de mostrarse tal y como son. La autora deja fluir su creatividad libremente y da rienda suelta a la experimentación, como queriendo delimitar las fronteras de sus propias capacidades poéticas. Incluso aparecen una buena cantidad de poemas escritos en francés, ya sea íntegra o parcialmente. Esto, no obstante, puede no ser del gusto de todos, ya que choca frontalmente con la tradición poética española, mucho más dada al verso trabajado y a la revisión meticulosa de los poemas. La mayoría de los poemas están escritos en verso corto, quizá porque el verso largo resulta menos innato, puesto que no se asemeja tanto al lenguaje oral como los versos que giran en torno a las ocho sílabas.

Todos estos poemas están vagamente conectados entre ellos. No hay temas marcados ni una línea clara que marque la escritura más allá del hecho de escribir todos los días. Esto hace que el poemario se asemeje a un diario de reflexiones escrito en verso. Estas páginas nos acercan al mundo interior de Enríquez Pigazo. Recorrerlas es caminar por las diferentes inquietudes y emociones que la autora tuvo a lo largo de abril del 2014, con grandes dosis de intimismo. En general, El inconsciente obligado es un ejercicio de experimentación, el fruto del trabajo organizado y regular, así como un retrato intimista del día a día de su autora.

Desgraciadamente, no pude encontar ningún sitio donde pueda adquirirse este libro online.’ (AQUÍ puedes descargarlo de forma gratuita)

 

Un comentario en “CRÍTICA DE ‘EL INCONSCIENTE OBLIGADO’

  1. Pienso que la experimentación, el símbolo, lo inconsciente, lo otro… Ayuda a conocer a uno mejor y a expresar eso que es inasible, rincones que nunca imaginamos que estaban ahí e intenta atrapar ese misterio que no entendemos y nos hace iguales. La cosa es darle forma, cada uno a su modo y expresar lo tuyo claro! en principio yo tb opino que es una bonita manera de conocerse uno mejor y al otro…. aunque sea para tirar por otro lado. Amén.

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