POEMA EN RIMA

Mayo en Aleatorio

Mayo en Aleatorio

Siempre en regreso, niña,

allá en la ventana,

vestida la piel, bien abrigada y azul el cielo.

Siempre en regreso, te digo,

la lágrima una gota, no hay barco

ni navío en remolino.

Fuera,

la boca estirada, el aire de domingo.

Rema, la mano rompe y rema

el sentido, rema y la calma. Rema.

Siempre en regreso, niña,

aunque mañana, aunque las fieras,

aunque la rabia y la tierra vieja,

siempre en regreso.

Niña,

siempre vivero, siempre caudal

sea gota, sea rotura, sea tiempo.

Sea rima, sea viento, sea pájaro y silencio,

rema, niña, rema.

Siempre la vida, niña,

siempre en regreso.

 

(Poema finalista del IV Certamen Umbral de la Poesía en Valladolid)

OLMOS EN VALLADOLID

Captura de pantalla (590)

Desde hace algo más de un siglo, la grafiosis es una de las principales causas de la extinción de algunos tipos de olmo, árbol común que pobló en el pasado buena parte de nuestro Campo Grande vallisoletano. A día de hoy, se conserva un ejemplar seco en memoria de aquellos que perecieron a través del tiempo.

Por otro lado, según nos cuenta la mitología germánica, Odín y sus hermanos crearon a la mujer a partir del olmo. Al hombre, del fresno.

Es por eso que, cada vez que camino por sus senderos arenosos, me imagino olmo viejo constatando la perdurabilidad de aquellos tantos, los otros, los olmos buenos y queridos en sus años; olmo presente, niña y herencia de madres, abuelas, mujeres de mi Valladolid natal que forjaron aquí la Historia. La nuestra, la tuya, la mía. Su historia.

De este pensamiento, un breve poema:

Estos pasos, mujer,
siembra en el camino.

Olmo triste a la orilla
tu cuerpo origen,
tu cuerpo de tierra,
tu cuerpo de mimbre:

Estos pasos, mujer,
para inseminar de cultivo nuevo
lo perdurable.