JUGÁBAMOS EN LA NIEVE, RECUERDO

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Jugábamos en la nieve.

Recuerdo,

en la nieve el recuerdo

de nuestro juego.

Recordábamos jugando,

nuestro juego

en la nieve,

un recuerdo jugado,

en la nieve de un recuerdo

al que jugamos;

una nieve nos recuerda,

un juego nevado,

recordado un recuerdo

de mi juego de nieve.

Un juego, -recuerdo-

haberme jugado

un recuerdo de nieve,

-nevado-,

jugando un recuerdo

en la nieve de mi juego:

Jugábamos en la nieve.

Recuerdo,

en la nieve el recuerdo

de nuestro juego.

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EPÍLOGO (30/04/014)

EPÍLOGO

Los espacios sonoros,

que son espacios de luz

y suave delirio,

se resguardan del humo

procedente,

de mil ciempiés urbanizados.

Buscamos Razones,

en cólera,

desmesuradas las fascinaciones,
que hoy,
se atragantan en las manos
del predorso de la locura.

Carecer de esencia

enroscada,

a los inicios de los bailes

sin sombra.

Hay una visión fragmentada
y una divisa decidida
a extraviarse;

un armazón que me recoge

las treguas de los días

salvados.

La totalidad englobada
en las cuencas de dos ojos

de litio;
tu te escondes
reflejando mis miedos,
y yo ya soy distinto:

La escena de los dos tontos

que no tocamos el piano.

LIBRO IV: LA CONJUGACIÓN DE LOS VERBOS (25/04/014)

LIBRO IV

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LA CONJUGACIÓN DE LOS VERBOS

La conjugación de los verbos,

que ha arrancado los pilares

de la razón cartesiana,

juega al cache-cache,

en la rutina de los constructos

emocionales.

En una mano escondida,

la vigilia luce desvestida

mientras desciende

por los desvanes

de la mendicidad escalonada.

La conjugación de los verbos,

en doce labios desgastada

se repite en los arpegios

de doce bocas distintas,

salivadas las comisuras

inundados los apremios;

la inventiva que hace juego

en un diván retratada.

La conjugación de los verbos

y un carnaval austero,

me conceden los deseos

de antiguos trovadores

rocambolescos,

a la espera

de un sueño precipitado:

.Y yo, camino.

¿Dónde volcarse

los adverbios rotos?