QUIÉN

Palacio de Cristal (2017)

No soy yo quien lee, 

no yo quien recita, quien dicta

experiencia de carne, 

yo de tinta en la mano,

tampoco de saliva y boca, no. 

No soy yo quien late, sí la vida 

y yo, no, sí 

quien respira, nace, 

aún cae en la piedra, y no.

Soy yo, no la acción, si pienso,

sí yo quien dice, 

quizá la escucha sepa a mi nombre,

pero no, 

porque yo carne, 

yo mano, yo boca y saliva,

aquí el cuerpo si sangra,

pero no,

yo no soy palabra.

NUESTRA CONVERSACIÓN LLEGÓ A UN PUNTO

Bajo el Ciprés de la Dehesa (II)

Nuestra conversación llegó a un punto.

Ya no beberé de tu nombre,

no acariciaré la palma de tu mano,

no tendré derecho a sentir conmigo

tu tacto, 

amor de suceso único,

puerta a los cielos,

aún huella fértil de pensamiento;

no sabré más de ti,

en mis muros, en la tierra del piso,

nada de ti donde me quiero libre.

LUNES DE MINIATURAS

Bajo el Ciprés de la Dehesa

Libre es la tierra donde amanecemos y presos somos de sus frutos naturales. Amamos libres, y libres crecemos en el empeño de exprimir el aire. Extranjeros de nosotros al vivir en el otro, extraña paciencia en la conexión compartida, amor de fruta fresca que convence de cuidar el nudo: Así nos duele el remplazo; tomar la libertad sabe a ofensa para el esclavo. Así sabemos los humanos del dolor de Eva.

MÁS QUE OTRA COSA

Olmo joven en agosto (2017)

La felicidad no ha de ser más que otra cosa,

nada más allá 

de este bálsamo trámite de vida,

pureza íntima en los brazos de la noche;

no ha de ser más que otra triste cosa,

nada más allá 

de otro mirar en la distancia,

como de mí queriéndote, 

como de ti entregándome libre 

una flor en el agua, y aún el rocío

nos bastase;

no ha de ser, ella, otra terrible cosa, 

ni el cielo, savia viva sus luces 

de tierra sembrada, 

nada más allá, 

de tenerte lejos y amarte siempre.