POEMA A F.G.LORCA (ZHIVKA BALTADZHIEVA)

plano 5'

Revista (Irene DeWitt, 2016)

 

 Poema a F.G.Lorca

No esclarece la Luna,

ni tiene lazo para el arbolillo,

ni yunque para la voz.

 

Algo se esboza, algo se aleja. Libre.

 

No absuelve, no castiga, no juzga,

no aconseja mi mundo.

 

Junto con todo

las naranjas ruedan cuesta arriba,

la sangre de los ríos echa raíces, el acero se derrama,

se apagan los abrazos y las luciérnagas se sofocan

en su propia llama.

 

 

Algo recorre. Algo arrastra.

En el estanque extraño del ser ajeno, turbado.

 

No deja en ridículo, no ruega, no clama,

no pone precio al bien.

 

Como sí en la noche de todo

asciende Scheherezade

y en su seno acoge

la cabeza del tiempo frustrado.

 

En su seno sin historia,

sólo eterna ternura.

 

Algo se apaga. Algo despierta. Lejos.

 

No obsequia, no priva,

ama, sólo ama.

 

Ama.

 

Zhivka Baltadzhieva (de Fuga a lo Real, Amargord 2012)

 

En su idioma original (búlgaro):

Ф. Г. ЛОРКА

 

Не изяснява луната,

няма ласо за дръвчето, ни за гласа

наковалня. Sigue leyendo

EL TIGRE ES UN JARDÍN QUE JUEGA #CORTÁZAR

 

LOS AMANTES

¿Quién los ve andar por la ciudad
si todos están ciegos ?
Ellos se toman de la mano: algo habla
entre sus dedos, lenguas dulces
lamen la húmeda palma, corren por las falanges,
y arriba está la noche llena de ojos.

 

Son los amantes, su isla flota a la      deriva
hacia muertes de césped, hacia puertos
que se abren entre sábanas.
Todo se desordena a través de ellos,
todo encuentra su cifra escamoteada;
pero ellos ni siquiera saben
que mientras ruedan en su amarga arena
hay una pausa en la obra de la nada,
el tigre es un jardín que juega.

 

Amanece en los carros de basura,
empiezan a salir los ciegos,
el ministerio abre sus puertas.
Los amantes rendidos se miran y se tocan
una vez más antes de oler el día.

 

Ya están vestidos, ya se van por la      calle.
Y es sólo entonces
cuando están muertos, cuando están vestidos,
que la ciudad los recupera hipócrita
y les impone los deberes cotidianos.

 

Julio Cortázar

ES EVIDENTE POR QUÉ ESTA CAÍDA

  

Autorretrato fotográfico (II)

Es evidente por qué esta caída delicada sabe a ti, y ya entender –intuyo- es sentir que la palabra no describe.

“Evidente”, te digo, así como la sal alivia y después escuece y con todo es receta constante para avivar la impaciencia en el apetito. 

Así como amar y dolerse es reafirmarse en la vida, esta caída que hoy se despide es ante todo evidente:

Porque aquí, a cada parte,

hay un 

cuerpo 

que se duele.

Y ya no hay gramática que aguante este peso.

FLOR NEGRA (MACKY CHUCA)

 

una vez creí que era su saliva la que movía mi lengua/hasta que me di cuenta de que podía hablar solita/de la misma manera en que sangro sin ayuda

 

vengo a contarte

bombón

que en el coxis llevo una flor

esplendorosa

no es un tatuaje

es una flor

sé que está ahí porque se activa

se enciende como un árbol de navidad cuando le pasás el dedo

así

alrededor

el hueso se agrieta levemente y luego se abre

para que pase el brote

para que el tallo atraviese tejido óseo

tendón

apófisis,

la poca grasa que junto en esa zona

porque la almaceno estratégicamente en otros puntos

y ahí viene el estambre

el cáliz

los pétalos prietos y dormidos

limpitos de tan nuevos

sulfurosos

flor del averno

sale de mí la flor

imantada por la yema de tu dedo

y todo el tiempo

como la antena de una radio de onda corta

envía señales

a las diferentes provincias de mi reino

le dice a la cabeza que está bien

que parece nuevo pero que sos el mismo de siempre

que no nos rebotemos

ni nos asustemos

la casa está en orden

le dice mi axila que              cuidado

que no huela de más

le dice a mi espalda que se curve un poco

para complicarte la vida

porque te quiero bien

pero esa flor me quema la cabeza

y cada vez que aparece me distraigo

no sé a qué familia

género

especie

pertenece

tan negra

tan salada

una flor, te digo

ahora resulta que no sabés leer más que lo evidente

flor

las palabras no son espejos

una flor

dije

ahora buscás aquello que te recuerde a vos mismo

una flor

en el coxis           sí

busca en las palabras el reflejo de su flequillo en el retrovisor

una flor negra

busca la acusación ante la que pueda querellarse

una flor negra

no

no sé a quién salió

a quién se parece

esos pétalos no son tuyos ni míos

y no

tu madre no tenía esas hojitas retorcidas

mi vida es esta cumbia sin sentido

ahora hay que hablar de las muelas de tu madre

que me ha masticado tanto                            tantas veces

ahora dudás que la flor sea tuya

pero por qué no me dejan en paz

vos

y la flor que me abre el coxis.

 

Macky Chuca (Saliva, ContraEscritura, 2015)

ESTRADO (ALBERTO GUIRAO)

Captura de pantalla (410)

 

 

Porque el sentido de la runa que

demacra

está por encima de la conservación

intacta de la piedra,

se alzarán por mí, tan sólo, como

impresiones fósiles,

desnudas de conciencia, las manchas

mortuorias

que dejó mi aliento sobre el aire.

 

Cuando devenga la medición de mi

historia

pareceré exiliado de este tiempo:

oxidada mi lengua

en la voz residual de las ciudades.

Pero ya no habrá ciudad, tal vez,

y tal vez ni siquiera sobreviva el aire.

Hay formas que se esfuman. La esfera

contiene un fugaz salitre fusilado

y, apenas yo desaparezca, la

inminencia

de necesarias herencias e inevitables

huérfanos.

 

Como un voltear de espejos (mobiliario

urbano)

el metro ha temblado la luz amarilla y

sucia. Las puertas se han abierto

y he despedido las caras de aquellos

que algún día me juzgarán

cuando les abandone. Y yo me digo

si la evaluación final vendrá en algún

lugar que no sea el metro,

si la verdad es algo más que huidizas

críticas.

 

Partieron a la muerte acelerando. Dudé

que pudieran arreglárselas sin mí.

No puede haber fe tan brutal como

la de esperar que la humanidad

sobreviva sin uno mismo.

La hipotenusa es poco menos que un

cadáver

sin un hombre que la piense entre

catetos.

 

Alberto Guirao (Cuatro Años que le Pasaron a Otro, LUMA Foundation y 89plus, 2014)

 

CRÍTICA DE ‘EL INCONSCIENTE OBLIGADO’

Ser joven bien podría equipararse más con el desencanto errático del tropiezo que con la actitud desenfadada del entusiasta, del espontáneo.

Como niños que alcanzan pronto un lenguaje al uso, práctico e imperante, el siguiente paso lo asumo como la cúspide de la experimentación y la búsqueda del propio lenguaje en su más alto grado. Así, concibo este gran vehículo de pensamiento como un socorrido material manipulable a la espera de ser moldeado.

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Experimentar es, por otra parte, la forma que utilizo para aprender los límites necesarios en la combinación (que no pegado) de palabras y elementos del discurso, comprender los entresijos de la sonoridad dentro del verso y decidir con qué y dónde quedarme a vivir una vez establecidas las fronteras exploradas.

Por eso, hace ya dos maravillosos años, me propongo escribir ‘El Inconsciente Obligado’, libro por el que muchos han llegado a conocerme un poco más de cerca y que forma parte de un complejo compendio de poemarios nonatos anteriores a su publicación.

Cercana la fecha de su segunda presentación en Valladolid, comparto esta acertada crítica no sin antes agradecer a Mario Vega (Revista Maremágnum) su propuesta al blog ‘Vallenegro’:

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‘Aunque sus versos no nos resultan exóticos (a estas alturas, ¿Quién no ha leído a Whitman, Ginsberg o Cummings?), en Estados Unidos la poesía lleva un curso muy diferente al nuestro. Quizás sea por su afán de desligarse de Europa, pero durante el siglo XX en el país de los calibanes se fueron alejando de la tradición poética europea hasta llegar a ser algo totalmente distinto. En las últimas décadas, los resultados de la continua experimentación que realizan van llegando paulatinamente a nuestro país, aunque sea de forma tímida, como es el caso de El inconsciente obligado, de Irene Enríquez Pigazo.

Este poemario se inspira en un ejercicio creado por la poeta Maureen Thorson llamado NaPoWriMo, acrónimo de “national poetry writing month”, esto es, “mes nacional de escritura de poesía”. Por alguna razón, en Estados Unidos abril es el mes de la poesía (¿Quizás por la primavera?) Un buen dia, suponemos que a finales de marzo del 2003, Thorson decidio que durante abril iba a escribir un poema cada día y los iba a ir publicando en su blog para hacer honor al mes de la poesía. Este ejercicio de escritura creativa tuvo bastante buena acogida y bastantes personas siguieron el ejemplo. Pasaron los años y el NaPoWriMo comenzó a extenderse más allá de las fronteras de los EEUU, llegando a países como Suecia y España. En 2014, Enríquez Pigazo decidió probar y unirse a esta iniciativa y escribió El inconsciente obligado.

La principal característica de este libro es a la vez su principal virtud y defecto, la espontaneidad. Este libro fue escrito en el transcurso de un mes y se nota. Quizás algunos versos pueden resultar un tanto precipitados, pero eso también les otorga una cierta sinceridad. No son versos adornados o escritos para resultar bellos al ojo, temerosos de que su resultado pueda parecer banal para algunos. No, son versos frescos y despreocupados de mostrarse tal y como son. La autora deja fluir su creatividad libremente y da rienda suelta a la experimentación, como queriendo delimitar las fronteras de sus propias capacidades poéticas. Incluso aparecen una buena cantidad de poemas escritos en francés, ya sea íntegra o parcialmente. Esto, no obstante, puede no ser del gusto de todos, ya que choca frontalmente con la tradición poética española, mucho más dada al verso trabajado y a la revisión meticulosa de los poemas. La mayoría de los poemas están escritos en verso corto, quizá porque el verso largo resulta menos innato, puesto que no se asemeja tanto al lenguaje oral como los versos que giran en torno a las ocho sílabas.

Todos estos poemas están vagamente conectados entre ellos. No hay temas marcados ni una línea clara que marque la escritura más allá del hecho de escribir todos los días. Esto hace que el poemario se asemeje a un diario de reflexiones escrito en verso. Estas páginas nos acercan al mundo interior de Enríquez Pigazo. Recorrerlas es caminar por las diferentes inquietudes y emociones que la autora tuvo a lo largo de abril del 2014, con grandes dosis de intimismo. En general, El inconsciente obligado es un ejercicio de experimentación, el fruto del trabajo organizado y regular, así como un retrato intimista del día a día de su autora.

Desgraciadamente, no pude encontar ningún sitio donde pueda adquirirse este libro online.’ (AQUÍ puedes descargarlo de forma gratuita)